2001 hasta ahora

Desde el “corralito” hasta hoy, vivimos muchas experiencias.
Saqueo<>Orden<>Caos<>Desconcierto<>Manipulación<>Degradación
Todas vivencias fuertes, que brindan aprendizaje. Y dolor, obviamente.
El problema más importante, sigue siendo el mismo, desde entonces.
Nuestra inmadurez social, a la hora de resolver asuntos comunes.
¿Y la emergencia…? ¿Salimos alguna vez de ella…?
¿Nuestra actual situación social-política y económica… cómo es?
Unos contra otros… la mayoría salvándose a sí mismo. ¿No hay emergencia?

La inteligencia argentina es reconocida en el mundo.
Tenemos hombres y mujeres que son referentes en el planeta.
Talento hay… Hasta ahora no fue empleado para atender la emergencia.
Existe un circuito virtuoso, infalible, que podemos utilizar.
Generando el clima interno, íntimo, necesario para vivir más y mejor.
Este comportamiento expandido prepara un clima externo saludable.
Específicamente se trata de ser coherente dignamente.
Las emociones positivas crean ideas y pensamientos positivos.


Esa energía mental fluye en sentimientos equivalentes. 
Esta combinación inteligente origina vibraciones de valor para vivir.
Si no tenemos bienestar es porque no transitamos este recorrido ético.
Tamañas vivencias se producen inconscientemente, en piloto automático.    
Dar lo mejor de sí mismo debiera ser nuestra política de cabecera.
Siempre resultaremos beneficiados por sus efectos benevolentes.
No es posible un resultado contrario.
Salvo que lo preceda una intención mezquina o egoísta.

Cosecharás tu siembra, es una frase admitida y cierta.
Las semillas le dan carácter a lo sembrado. Nada menos.
Deduzco que nuestro destino prospero y exitoso. 
Aún permanece en estado de deseo... latente de ser simiente
Cada día pasan cosas por la política empeorando la situación.
Se naturalizaron los problemas y los conflictos,
Nos acostumbramos a vivir entre ellos y con ellos.
Una buena parte de la ciudadanía aún espera que “algo” pase...

Reconocemos al siglo XX como de avances notables, en muchos aspectos. 
En ese lapso, se afianzaron los gérmenes del descomunal retroceso transitado. 
Pareciera que estamos impedidos de vivir mejor.
¡¡Es hora de abandonar el hábitat de confort!!
Promovamos una nueva experiencia. Aquí, ahora, sin demora.
¿Somos conscientes… cada día convivimos en peores condiciones?
¿A qué clase de raza inteligente pertenecemos…?
Los valores y virtudes no están teniendo protagonismo…

Caminamos a la par de las cosas urgentes.
Cuando superamos una, de inmediato aparece otra.
Escasean esfuerzos colectivos proponiendo “algo” en pro del bienestar general.
Esperamos que algún partido resuelva nuestras “nanas”.
Las interrelaciones se degradan, mientras el Poder Judicial se desdibuja.
A ellos no elegimos a través del voto. 
Vivimos en la intemperie jurídica, porque no sentencian a favor del pueblo.
Faltan leyes y normas que nos protejan. Faltan hombres con sentido de Justicia. 

Hasta la próxima: Juan Báez


Los enemigos imaginarios

Las medias verdades lideran las perspectivas de reconstrucción del peronismo.
Todos aportan con un claro objetivo: Volver a gobernar.
Quién creó dicho movimiento se nutrió filosóficamente de un prohombre político.
Pericles construyo el Siglo de Oro en Atenas con el progreso y la riqueza social.
Único gobernante de la época  reelecto por la Asamblea en la Ágora.
Pagó de su peculio los daños económicos causados por errores de su gobierno.
Una excelsa mujer apareció en su vida para acrecentar su figura. La Hetaira.
Tamaña imitación no produjo los efectos beneficiosos vividos por los griegos.

Para amplificar el escenario, estamos rodeados de incertidumbres.
¿Cuáles son los tres problemas nacionales más importantes? 
Sin identificarlos, difícilmente podamos pensar para encontrar soluciones.
Por tanto el miedo colectivo es constante y se retroalimenta con más de lo mismo.
Todo ayuda a incrementar la causa principal de nuestro dolor moral y pesar social.
Sin participar de ninguna manera… y sin honestidad en el autoanálisis.
Se contribuye, conscientemente, a mantener nuestra autodegradación.
En nuestra esfera intima (familia, amigos, trabajo) reina la ansiedad y el stress.

Claramente, las medias verdades no son exclusivas del peronismo.
Son la columna vertebral de la política argentina.
Por eso la manipulación está instalada e institucionalizada en la vida nacional.
La inflación, la falta de confianza en nosotros mismos o la incomunicación.
Son características de nuestra personalidad social e inmadurez política.
¡Necesitamos casi siempre que alguien nos salve!
Entre tanto la beligerancia y la destrucción del otro, ocupan la atención.
Nuestras interrelaciones están contaminadas, hay demasiada basura.  

Los enemigos imaginarios viven en la mente de mujeres y hombres.
Ambos participan en las decisiones políticas.
Los ciudadanos no nos pusimos de acuerdo, colectivamente, para vivir peor.
En cualquier entorno, cercano o lejano, las peleas y disputas están en primera fila.
Carecemos de una dirección más inteligente en la cosa pública.
Los circuitos de poder están infectados de corrupción y desidia.
La mentira es parte de la manipulación, sin embargo esta última es más dañina.
La mentira… empieza y termina. La manipulación continúa.

¿Qué es un principio…?
Es una ley natural, inclusiva, general, completa, planetaria.
En su propósito total integra a todos.
Los principios en la vida humana son esenciales… imprescindibles.
Ejemplo: Haz bien a otro. La suma del no hacer bien, genera la violencia…
No causar daño a un ser vivo tiene grandes ventajas y también beneficios.
Te exime de vivir con dolor y culpa. Si… estas exento.
Ese principio bien puede ser la humildad.

Nada que ver con la condición económica o social, a la que se suele referir.
Es nítida la ecuación… escasea la humildad, abundan pobres y desocupados.
Sin autoridad con principios… gobiernan pocos con inocultable egocentrismo,
Por esto… el respeto casi ha desaparecido, mientras se expande la vanidad.
Hablamos de la especie más inteligente sobre la superficie terrestre.
Sobresale negligencia en quienes ejercen el poder.
Una cruda e inocultable paradoja:
Somos parte de una especie en proceso de autodestrucción.

Hasta la próxima:

Juan Báez


Construir "algo" mejor

Los días pasan y la calidad de convivencia social no aparece.
Nuestras expectativas de vida, cambiaron... casi sin darnos cuenta.
La inmadurez y el personalismo ayudaron a crear las malas relaciones entre nosotros.
Por esta cuestión... prevalece lo fulgurante, ruinoso y auto destructivo.
Importa obtener la victoria, imponiendo el resultado en la confrontación de identidades.
Predominan el odio, la bajeza, el enojo y el rechazo a lo que exprese el otro.
Mientras la mala onda se retroalimenta a sí misma y se alegran por ello.
Es insano tamaña convivencia. ¿Por qué somos enemigos? ¿Qué sucedió entre nosotros?

Esta práctica no nos hace bien. Son insalubres tamaños hábitos.
La participación inteligente impedirá el protagonismo de salvajes y malvivientes.
Por lo tanto, necesitamos cambiar nuestro rol en el escenario...
¡Basta de consumir impotencia y masticar "caca mediática"!
Tales “bocaditos” se elaboran en los medios de comunicación oral, gráfica y vídeo.
La crisis continua... No saldremos de ella sin poner lo mejor de nosotros mismos.
Imposible ascender de un estadio inferior a otro superior con malas artes...
Nuestro actual comportamiento perfecciona la decadencia y la brutalidad.

Estos son algunos efectos de la Democracia vigente, inteligentemente deformada.
En cualquier latitud planetaria es la gran responsable.
Sin embargo el pueblo únicamente vota… Elige la lista de un partido. Nada más.
¡No nos permiten proponer nombres ni ideas! ¡Como “pueblo” no gobernamos!
Exclusivamente los partidos políticos tienen la facultad de acceder al poder público.
Ni siquiera las ONGs, pueden sumarse… algunas mayores en edad a los partidos.
La “meritocracia” es la gran ausente en la conformación de candidatos.
Decenas de miles de argentinos honestos y eficientes, solo pueden hacer banco.


Democracia, su degeneración. ¿Es para tanto?... Veamos:

 
Aristóteles en su magistral obra La Política se refiere a la ponerofilia y a sus derivados: La ponerología política, la oclocracia, la cleptocracia, la patocracia y la hezocracia.
La ponerofilia, para Aristóteles es la amistad y relación con quienes se acercan hacia el mal, lo perverso y lo malvado. Esta expresión adquiere nuevos conceptos para el psiquiatra polaco Andrzej Lobaczewki en su libro “Ponerología Política” en la que desarrolla minuciosamente el estudio del mal y sus efectos en la política, refiriéndose a la patología de las clases gobernantes y sus efectos en las sociedades, señalando que las mismas pueden devenir en patocracias.

Cleptocracia: Es el sistema de gobierno en el que prima el interés por el enriquecimiento propio a partir de la administración y disposición de los bienes públicos. En la cleptocracia se establece y desarrolla el poder enfocado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción y sus derivados como el nepotismo, el clientelismo político y/o el peculado, de forma que estas acciones delictivas quedan impunes debido a que todos los sectores del poder están corruptos, desde la justicia, funcionarios de la ley y todo el sistema político y económico.
En una cleptocracia, los mecanismos del gobierno del estado se dedican casi enteramente a gravar los recursos y a la población del país, por medio de impuestos, reajustes, desvíos de fondos, etc. Los dirigentes del sistema amasan grandes fortunas personales, en especial quienes ejercen los cargos de mayor jerarquía junto a ministros, gobernadores, alcaldes y asesores personales. El dinero es lavado o se desvía a cuentas bancarias secretas, por lo general en paraísos fiscales, como encubrimiento del peculado o robo.
Las economías de los regímenes cleptocráticos tienden a decaer constantemente, pues la corrupción sistemática engendrada por el gobierno significa que la economía está subordinada a los intereses de los cleptócratas. Además, las economías basadas en la extracción de materias primas (ejemplo, los minerales y el petróleo) son particularmente propensas a ser cleptócratas.
Históricamente, el ambiente sociopolítico asociado al sistema colonial —la dominación de países colonizados, donde sus economías son muy vulnerables al depender de un número pequeño de materias primas— ha sido particularmente proclive a la creación de las últimas cleptocracias: África y América Latina son las regiones más proclives.

Hezocracia: Es reconocida como la perversión última de la democracia. Aristóteles la distinguía por el notable apego de los ponerófilos a su práctica. Si hay alguna argucia común a la que recurren todos los regímenes despóticos en la historia de la humanidad, es a la perversión de las ideas y conceptos. La utilización de falacias, sesgos cognitivos y eufemismos, suelen ser generalmente aderezos a la abierta destrucción de la institucionalidad democrática para oprimir a los miembros de la sociedad. No es extraño observar como ideas y conceptos como los de paz, conciliación, diálogo, entendimiento son pervertidos y desviados de su finalidad natural y son utilizados por las tiranías para tejer su red de dominación, imposturas que llegan a trastocar y abominar igualmente los conceptos de constitución, poder constituyente, legislación, soberanía, patria y hasta la propia idea de democracia, banalizándola y reduciéndola simplemente al acto eleccionario, que si bien es importante, es lo menos significativo, ya que no puede haber democracia sin separación de poderes , garantía de derechos humanos, responsabilidad efectiva de la administración pública, tutela judicial efectiva, entre otros. Para poder abordar un problema y procurar una solución, de cualquier asunto, desde el más simple al más complejo, antes de aventurarnos a ejercer cualquier acción, primero hemos de elaborar un diagnóstico lo más detallado posible del caso, y de allí, actuar en consecuencia. Una élite psicopática gobierna, y la gente es dirigida y motivada por valores eminentemente materiales y patológicos.
Pero si no es un Estado de Derecho y no hay democracia ¿Qué es? Es un Estado fallido, un Estado delincuente. Lejos de ser una democracia podríamos estar ante una oclocracia, cleptocracia, patocracia o hezocracia, plagada de ponerófilos. Concepto de hex: hez. Del lat. fex, fecis.
1. f. En las preparaciones líquidas, parte de desperdicio que se deposita en el fondo de  las cubas o vasijas. U. m. en pl.
2. f. Lo más vil y despreciable de cualquier clase.
3. f. pl. excrementos.

Hez nombre femenino
1.- Sedimento o poso de una sustancia líquida que se deposita en el fondo del recipiente donde está contenida. “heces de vino”
2.- Grupo de personas que representa lo más despreciable de la sociedad. “aquel grupito era una auténtica hez de parásitos y herejes cuya erradicación se había propuesto emprender el ama desde el primer día, aunque sin conseguirlo”
3.- nombre femenino plural (heces) Materia compuesta de residuos de alimento que el organismo elimina por el ano tras haber hecho la digestión. “heces fecales; las heces de los gatos y los perros”

Oclocracia: Oclocracia o gobierno de la muchedumbre, según la visión aristotélica clásica, es una de las tres formas específicas en las que puede degenerar la democracia. A veces, el término se confunde con tiranía de la mayoría, dado que ambos términos están íntimamente relacionados. Esta palabra según Polibio (Siglo II AC) y Plutarco (Siglo I y II DC) está bien teorizada tanto por ellos como después en la teoría política occidental. No se refiere al poder político de la mayoría de un pueblo, sino a una degeneración resultante del uso de la demagogia que nada tiene que ver con un poder mayoritario democrático, de un pueblo organizado políticamente como sería la obtención del apoyo político de las masas por parte de grupos, dirigentes o élites que las utilizan en beneficio del ascenso propio, mediante promesas propagandísticas y manipulaciones que saben alagar las aspiraciones inalcanzables del pueblo o la irracionalidad incluso de un pueblo ignorante, también a veces mediante el desarrollo de fanatismo ideológicos, adhesiones de fe, miedos y odios bien promovidos. Etc. Es lo contrario a un pueblo organizado y más bien una masa manipulable. El concepto de oclocracia coincide bastante con lo que llamamos populismo.

Patocracia: Por su definición es un sistema de gobierno creado por una pequeña minoría patológica que toma el control de una sociedad de personas normales. (extraído de La Ponerología Política: una ciencia de la naturaleza del mal ajustada a propósitos políticos,  de Andrzej Lobaczewski).
Patocracia: del Griego pathos, “sentimiento, dolor, sufrimiento”; y kratos, “poder, control” Una forma totalitaria de gobierno en la cual el poder político absoluto está en manos de una élite psicopática, y su efecto sobre la gente es tal que la sociedad entera está  dirigida y motivada por valores puramente patológicos. Una patocracia puede tomar muchas formas y puede insinuarse de forma encubierta como una ideología o un sistema aparentemente justo. Puede enmascararse bajo el disfraz de una democracia o teocracia, o bien en forma de regímenes más opresivos.

Características:
1.- Supresión del individualismo y la creatividad.
2.- Empobrecimiento de los valores artísticos.
3.- Empobrecimiento de los valores morales; una estructura social basada en el interés propio y el ventajismo (n. del t. “upmanship”), en lugar del altruismo.
4.- Ideología fanática; frecuentemente una forma corrupta de una ideología viable y válida se convierte en un ‘troyano’, pervertido a su forma patológica, con poco parecido a la substancia del original.
5.- Intolerancia y sospecha de cualquiera que sea diferente, o que no esté de acuerdo con el estado.
6.- Control centralizado.
7.- Corrupción generalizada.
8.- Actividades secretas en el seno del gobierno, pero vigilancia de la población general. (En contraste, una sociedad sana tendría procesos de gobierno transparentes, y respeto por la privacidad del ciudadano individual).
9.- Gobierno paranoide y reaccionario.
10.- Legislación excesiva, arbitrara, injusta e inflexible; el poder de la toma de decisiones es reducido/eliminado de la vida cotidiana de los ciudadanos.
11.- Una actitud de hipocresía y desprecio, demostrada por las acciones de la clase dirigente, hacia los ideales que dicen seguir, y hacia los ciudadanos que dicen representar.
12.- Medios de comunicación controlados, dominados por la propaganda.
13.- Desigualdad extrema entre los más ricos y los más pobres.
14.- Uso endémico del razonamiento psicológico corrupto, tal como la paramoralidad, pensamiento conversivo y doble discurso.
15.- Gobierno por la fuerza y/o por el miedo al uso de la fuerza.
16.- La gente es considerada como un ‘recurso’ para ser explotado (de donde procede la expresión “recursos humanos”), en lugar de individuos con valor humano intrínseco.
17.- La vida espiritual se restringe a esquemas inflexibles y adoctrinadores. Cualquiera que intente ir más allá de esos límites es considerado hereje o loco, y por tanto, peligroso.
18.- Las divisiones arbitrarias entre la población (clase, etnia, credo) son inflamadas para convertirse en conflicto mutuo.
19.- Supresión de la libertad de expresión – debate público, manifestación, protesta.
20.- Violación de los derechos humanos básicos, por ejemplo: restricción o denegación de necesidades vitales básicas como el alimento, el agua, el abrigo; detención sin cargos; tortura y abuso; trabajo esclavo.”
 
Hasta la próxima: Juan Báez

Liberarnos del corralito

Convivimos dentro de un cerco intangible.
Más precisamente estamos sitiados por la inmoralidad.
Asistimos a un festival de acusaciones cruzadas.
Los ladrillos provienen desde cualquier lugar.
Hacen blanco impactando en el contexto público.
Las fuerzas morales colectivas son insuficientes para capear el temporal.
Peor aún, esperamos que otro haga “algo” para paliar la situación.
Ha llegado el momento de ponerse en acción.

La resolución del conflicto se producirá por lo que se genere “dentro” nuestro.
Necesitamos ética en todos los ámbitos.
Tenemos abundancia de ella en nuestra consciencia y mente.
Generar nuevos hechos y pensamientos cada jornada. De nosotros depende.
Sin ética, imposible acceder a un mundo superior.
Menos todavía, permitiendo hacer “algo” perjudicial a otros.
Podemos construir algo mejor en cada instante, actuando con ética.
Cuando seamos éticos con nosotros mismos, las cosas cambiarán.

Los muros del “corralito” son una mezcla de inmoralidad y anti ética.
Sin capital moral los pueblos continúan autodestruyéndose.
En nuestro caso la gobernanza en la que coexistimos es básicamente primaria.
Nuestro problema no es solamente moral, también es cultural.
Nos auto flagelamos. Nos pasa por no practicar acciones éticas.
Escasean las ideas y pensamientos éticos.
Por ende, facilitamos la expansión de la inmoralidad.
Incluso nos parece “normal” y algunas veces, lo justificamos.

Si la impotencia nos derrota, nuestro inmediato paso es ignorar los hechos.
Y por esto nos refugiamos en el entretenimiento o la negación.
La condición para el cambio pasa por buscar algo nuevo, refrescante.
Movilizar la voluntad hacia algo distinto, estimulante y armonioso.
El dolor social instalado en cada uno, se puede utilizar para apalancar el cambio.
Transformar la realidad, creando nuevos presentes, aquí y ahora.
La resiliencia, individual o colectiva, no falla. Es un gran motor.
Esa fuerza moviliza aunque el contraflujo parezca poderoso e invencible.

Enfrentemos la adversidad y superémosla, transformándonos.
Seamos ciudadanos. Un responsable cívico. Un Ser ético.
Innovemos con fuerza, perseverancia, templanza, madurez y criterio.
Desplacemos el masoquismo, la manipulación y la pésima vida colectiva.
Recuperemos el sentido de la vida pública y social. Es nuestro rol político.
Cada uno tiene reservas incuestionables de dignidad, honor y respeto.
Estos valores nos apartarán de la superficialidad y sus vicios.
La fortaleza espiritual neutraliza la fuerza material de cualquier naturaleza.

Desalojemos de nuestra existencia el “no te metas”.
Hagamos voluntaria y conscientemente lo que produce alegría y dignidad.
La zona de confort tiene múltiples facetas… y habitáculos.
Es una especie de “isla” en la que coexisten infinitos seres.
Mayoritariamente tienen en común conductas y comportamientos similares.
Son antiéticos…Son incapaces de promover el bienestar de otros.
Conforman un sector cultural de egoístas extremos.
Ellos no son de la partida, están auto bloqueados…

Hasta la próxima: Juan Báez


La negligencia cognitiva

Observar el ir y venir de ideas, imágenes y recuerdos es una labor apasionante.
Principalmente si visualizamos su conexión y compatibilidad.
Tamaña coherencia alimenta y forja el nacimiento de ideas de cualidad superior.
De esta manera aparecen soluciones a situaciones que vivimos en el aquí y ahora.
Ser más conscientes, cada día, durante mayor tiempo, induce a reflexionar.
Por ende, en nuestros pensamientos diferenciamos y discernimos.
Así transcurren los días en el turbulento océano de información y hechos, que vivimos.
Predominan en nuestra atención las que más impacto produjeron.

El mundo exterior nos influencia fuertemente. A veces nos saca de foco.
Las emociones, revolotean, se mezclan y multiplican...
Ni hablar de lo que pensamos... Navegamos preferentemente rumbo a la nada.
Por tanto... consumimos tiempo en la TV, el celu y las pasiones bajas.
Claramente... no enfocándonos en "algo inteligente" imposible experimentarlo.
Simplemente no contribuimos conscientemente a generar calidad. 
Por esta razón lo banal ocupa máximos espacios y la vida tiene poco valor.
La alegría de vivir, ha sido desplazada por "gotas de placer".

La naturaleza marca el origen y la dirección de los hechos.
Vivir "contra natura" es entretenerse y divagar...
Desaprovechamos un hábitat excelso, una biblioteca abundante de saberes.
No es fácil explicar y entender. Como tantos "inteligentes" conviven como salvajes.
Las decisiones vienen y van. Vivimos sus efectos. Así estamos.
Lo peor de todo... se desató en el planeta una práctica auto destructiva.
Opinar... juzgar... ejecutar. Dividir para "ganar"...
La pobreza  triunfó en la parada a la  "sociedad inteligente".

Si esto sucede en la vida individual, en la sociedad la complejidad se millonifica.
La única probabilidad de encaminar decisiones y acciones sanas e inteligentes.
Es a través de la política. De la alta política.
De un gobierno de acciones prosperas y progresistas.
Las ideologías han producido lo que experimentamos desde hace décadas.
La tiranía de lo absurdo esta encaramada en el poder, en buena parte de naciones.
Aumentaron las enfermedades. La inclemencia social gana espacios en el mundo.
La solución permanece en las mentes de los que quieren lo mejor para sí mismos.

Lo mejor del humano aparece cuando la comunicación intima fluye plenamente.
El gozo y la alegría de ser... cooperan... coocrean... coexisten.
No seremos felices ocupándonos de nosotros, solamente. Seamos ricos o pobres.
Necesitamos "hacer" feliz a otro... a alguien. Así se genera la felicidad con alegría y gozo.
Gracias a lo que le damos a otro u otros. ¡No conviene ser mezquino!
Sin hacer esfuerzos inteligentes y extraordinarios... es imposible lograr resultados.
Imaginar escenarios diferentes a la realidad cotidiana... alimenta nuestro espíritu.
Para eso estamos... aquí, ahora. Y muchos... lo saben desde muchísimo antes.

Es muy importante pensar, hacer y sacar cuentas.
El proceso de involución intelectual sigue su curso.
Primero desaparece la mentalidad individual.
Más tarde la mentalidad social y por último la mentalidad de la especie.
Cuando uno aspira a parecer renuncia a Ser.
Hay un credo supremo en todo idealismo.
La dignidad es univoca, intangible, intransmutable.
Sin embargo, puede ser contagiosa.

Hasta la próxima: Juan Báez


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