La deuda escondida

La deuda escondida

En verdad es única… tanto como es la oportunidad de cancelarla.
Al no hacer lo que tenemos que hacer, saboteamos nuestra serenidad y existencia.
La morosidad tiene identidad nacional. Ocupa toda nuestra vida cívica.
Nadie se hace cargo de crear las condiciones para vivir mejor y pacíficamente.
Más todavía… sin hacer algo distinto a lo experimentado en las últimas décadas.
Por esto no nos permitimos la esperanza… ni tampoco optimizamos expectativas.
Ninguneamos lo mejor de nosotros mismos… Esperamos que alguien haga algo.
No hacer “Algo” en favor de alguien… automáticamente reduce la calidad de convivencia.

Es lo mismo que atentar contra la propia dignidad.
Decidir con determinación crea futuros diferentes al producido en piloto automático.
Si te enamoras de una utopía… desafías a la inconsciencia y el desgano…
El entusiasmo significa salud moral… por ello la vida abre surcos franqueando accesos.
Ser escépticos luego de la tremenda agresión y sometimiento al que somos sometidos… 
Nos pinta de muertos en vida. Zombis con sangre, nervios, huesos y celular.
Cualquier pelea, la más insignificante nos aleja de la soberanía personal.
Entonces será necesario remar con tenacidad para recuperar el equilibrio.

La dignidad tiene de muy buenos vecinos, a la belleza y la alegría…
Todas viven en la misma manzana, del mismo barrio.
Buena parte de la sociedad vive prisionera de su indeterminación.
Islas del ego se multiplicaron esparciéndose en todos los ámbitos.
En la práctica es un software instalado… funcionando fuera de la computadora.
Mantenerse inerte en esta hora… te deshumaniza… ¡Equivale a Cero!
Un gran Ser Humano se solidariza con sus semejantes. Asigna su corazón y la mente.
Si no intentamos cambiar el presente, elegimos la apatía, la abulia y la depresión.

Proseguir insensible ante el dolor social, es como traicionar a tus abuelos.
Ellos vivían en paz y con confianza en él futuro. Tenían armonía con la época.
Por tan deliberado comportamiento el equipo de los brutos sigue metiendo goles.
Mientras el equipo de los buenos pierde en todas las canchas.
Los conscientes procuran ganar el partido, manteniendo la diferencia.
¿Se construyen sociedades progresistas y prosperas sin confianza… mutua?
¿Qué sociedad humana se puede erigir satisfactoriamente con confianza a cuenta gotas?
¡¡¡Cuánto futuro tiene una relación entre partes con confianza recíproca!!!

Manipulación, mentiras y miedo integran nuestra comunicación de cada jornada.
Estas particulares conductas abundan con variadas formas de daño y destrucción.
Semejantes estilos y vivencias nos alejan de la vida trascendente.
Hemos hecho de la escasez de “cosas buenas” una industria.
Falta comida, dinero, alegría de vivir, serenidad, confianza íntima. Honra y Honor.
Esto se observa claramente en todos los estratos sociales.
El amor es insuficiente. Se está ausentando en ámbitos familiares, laborales y de amigos.
Como conjunto social, no construimos aquello “bueno” que podemos hacer.

Ha llegado la hora administrar el miedo.
Si está con nosotros y predomina… producirá un aumento de la propia deuda.
Incumplir fisiologías y roles naturales tiene sus consecuencias. Es lógico.
Somos únicos responsables… de cambiar las “cosas”. Nadie lo hará por nosotros.
La incertidumbre y la velocidad del tiempo son señales de la época.
Son nuestras principales compañías y las más frecuentes, cada hora en cada día.
El presente parece unido al futuro. Ambos transcurren en un instante…
Y… se suceden a un ritmo desconcertante,

El “tiempo real” habitual de este milenio también es ambivalente.
Tiene un poco de “ahora” y otro tanto de “mañana”. Ocurren en igual velocidad.
El “Todo Ya” continúa incrementando su demanda mientras se aceleran procesos.
No logramos identificar y/o elaborar una respuesta cuando la atención es desairada.
La automatización tiene alta velocidad y funciones. Ese es su rol.
Nuestra mente no comprende tanta aceleración junta y simultánea.
Como nunca el futuro depende de las conexiones entre lo mejor y lo peor.
Seguramente se impondrán las que simpatizan más certera y apropiadamente.

Hasta la próxima: Juan Báez



© 2019 Aristotelizar.com.ar | Todos los derechos reservados. | By ConfianzaPYME