¿Desorientados… sin rumbo?

¿Desorientados… sin rumbo?

Indudablemente transitamos un destino inacabado… superficial… incómodo.
Antagónico al trayecto logrado con sapiencia, en conjunto y cooperación.
Nuestro hábitat es un espacio colectivo… inteligente.
Sin embargo somos una más, entre tantas capitales del caos.
Los gobernantes de turno, en cualquier Nación resultan incapaces e ineficientes
Mientras los gobernados navegan en la incertidumbre, divididos y desconcertados.
El poncho no aparece. Se va el invierno llevándose la carga.
La necesidad de renacer… reaparece… ¿Como lo hacemos?

Nuestro problema más importante no se resuelve con PLATA, únicamente.
Menos permitiendo cualquier tipo de manejo -sin auditoria- del dinero público.
Jamás hubo tanto efectivo dentro y fuera de los bancos como en este tiempo.
Tal vez debiéramos analizar nuestro comportamiento individual y grupal.
La reflexión y el razonamiento serán simples y  aleccionadores.
¿Invierto tiempo para crear empleo o nuevos productos? ¿Se quienes lo hacen?
Si es no, a las dos preguntas. La conclusión es sencilla. No invertimos en trabajo.
Decidimos convivir sin trabajar… ¡¡¡Por esta razón… Así nos va!!!

¿Cuán grande es nuestra diferencia con el entorno que nos circunda?
¿Por qué me creo tan distinto… si es la suma de quienes la rodean?
¿Cuánta parte de mi ser considera y se solidariza con el otro y/o el ambiente?
¿Siendo humano… porqué me comporto tan distinto al cuerpo humano?
Nuestro cuerpo no tiene antagonismos… si sistemas retroalimentándose.
¿Porque en nuestra superficie florece tanta pobreza, miseria y discordia?
¿O acaso todo eso es generado… solamente por el otro?
¿Por qué acepto vivir atrapado por el desequilibrio mientras crece la degradación?

Frecuentemente se violan virtudes vitales de la sociedad humana.
Cero en respeto. Otro tanto en nobleza. Dignidad… inexistente.
Precisamos metas importantes, desafíos superiores y decisiones con valor.
Vivimos fertilizando lo insignificante. ¿Zafar… realmente nos alcanza?
Una inocultable desidia reviste al conjunto social, en toda la Nación.
Porqué volamos tan bajo… Me pregunto:
¿Vale ganar dinero -como sea- sin importar como y porque? ¿Es irrelevante?
La deshonestidad con uno mismo es carísima…

La intención sincera fortalece la honestidad consigo mismo. Vale la pena.
Prepararse para efectuar un Auto test, el del hombre sano y alegre.
Hoy la pobreza nos caracteriza. El gobierno ayuda a que suceda.
En general nuestro comportamiento es antagónico a la alegría de vivir.
Las manzanas podridas contaminan al resto, si no las expulsamos.
Nos pasa desde antes de nacer. Cuando vinimos, ya estaba…
La corrupción desordena… todo. Y se hace naturaleza.
Si se expande es peor… enferma, contagia… intoxica las relaciones.

Un primer efecto conocido por mayorías… el sinsabor de la relación dual.
Es un acto de corrupción. Aún si en apariencia no haya dinero en el medio.
Se desdeñan el respeto, la lealtad, el compromiso y la confianza.
Predominan los impulsos de los instintos, a veces ingobernables.
Las pasiones bajas se retroalimentan con más de lo mismo.
En esos estadios, la lucidez se obscurece y el discernimiento desaparece.
La razonabilidad es torpe y burda. Y no es todo…
Perfeccionamos el círculo: enojos, quejas y culpables… De muy poco sirve.

Hasta la próxima: Juan Báez



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